La fotografía transformó por completo mi vida en Madrid, en 2013. Rápidamente se convirtió en una pasión, un lenguaje íntimo y sensorial; un espacio de expresión profundamente personal.

Me mueve la búsqueda, el desvelar y compartir emociones, el descubrimiento de nuevas perspectivas y el aprendizaje constante que nace de ellas.

Mi enfoque es fundamentalmente intuitivo. Siento un especial afecto por el retrato ambiental, donde el blanco y negro se impone como medio esencial: me permite plasmar las imágenes que nacen de mi mundo interior, sin la distracción del color.

Luz o penumbra, movimiento o quietud; contrastes o silencios visuales. Son los elementos que me guían para sugerir, interrogar o, simplemente, invitar a la reflexión.

Amo España, mi tierra de acogida desde hace más de cuarenta años. Pero mi esencia permanece ligada a Bretaña y, en particular, a la península de Rhuys, mi lugar de inspiración y refugio predilecto.

 

 “Viajar es marcharse de casa,
es dejar los amigos
es intentar volar;
volar conociendo otras ramas
recorriendo caminos
es intentar cambiar.

… Viajar es sentirse poeta
… sentir que el tiempo es corto,
Viajar es regresar.”

 (Gabriel García Márquez)

esta página es un pequeño reflejo de mi alma, que tanto me cuesta desnudar.